El caso está siendo investigado por la justicia local, basándose en la denuncia presentada por la víctima.
El agresor presuntamente ya ha sido identificado por las autoridades, aunque en redes sociales se mencionan solo sus iniciales o que es un "vecino de la zona"; serán las autoridades locales quienes confirmen dicha información.
La causa se investiga bajo el delito de "lesiones graves". Este tipo de crimen implica que las heridas causadas pusieron en peligro la vida de la víctima o resultaron en la pérdida o inutilización de un órgano o miembro, o causaron una deformación permanente en el rostro.
La fiscalía está a cargo de la recolección de pruebas, incluyendo testimonios y, potencialmente, el material de las cámaras de seguridad del gimnasio o de los alrededores, para determinar las circunstancias exactas del ataque y establecer la responsabilidad penal del agresor.